jueves, 17 de mayo de 2007

Para las camisas Violetas y zapatos Frankenstein

Buenas salenas mis palmípedos contertulios. Aquí me pongo a escribir al compás, o al pedo para un mundo donde la actualización es obsoleta por no haber encontrado una palabra más corta que la defina. La literatura no ha podido mantenerse al margen (que bueno seria escribir solo en los bordes, dejando todo el centro en blanco, apilando las letras de a una, o, a veces en pa-re-ja, como una cabeza de simétrica pelada) del vórtice huracanado de la renovación que sopla las pelusas que alguna vez anidaron nuestro ombligo. Y como yo, máxime hoy y minimex aquí, no busco contrariar las fuerzas centrípetas del paso del tiempo he decidido aggiornarme de la mejor y única manera, y esto es importante que todos lo comprendan, de la única manera.

Piensa en esto: cuando te regalan un celular te regalan mucho mas que un aparato y que te dure, porque es Finlandés y haya hace frió, y como hace frió la gente es fría y el frió es duro y si es duro, " si se cae no se rompe". Cuando te regalan un celular, mucho mas que "fotos increíbles podrás sacar" capturando un momento único, irrepetible, inigualable, un momento que tus amigos van a contarte ni bien dejes de guardar, almacenar, enviar, reenviar, - porque la primer vez lo reboto, y, esas cosas pasan hasta en Europa -. Cuando te regalan un celular, te regalan los ojos de todos los bípedos de camisas violeta y su sensación de supremacía cuando miran tu modelo que no es el ultimo; te regalan la obsesión de "mirar a ver si me llego un mensaje", te regalan la cronogramizacion de la vida para que "no pierdas tiempo"; te regalan interrupciones, justo en los momentos donde la tensión hubiese terminado en un beso. Te regalan el miedo a perderlo, a que te lo roben, a que te consuman todo el crédito desde un publico, a que la CIA escuche tus conversaciones mientras vos crees que esta apagado. Te regalan la necesidad de cargarlo para que no deje de ser un cedular, de darle abrigo los días de lluvia, aunque mucho calor también le hace mal. No te regalan un celular, tu eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del celular.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Insisto y ya no hay dudas: la gente de este blog tiene un edipo que no se cree!!!!!!

Anónimo dijo...

che, por qué tanto edipo? alguien de este blog se cogió a un celular y después se dio cuenta de que era su madre, y entonces fue y mató al gerente de movistar pensando que era su padre????

Anónimo dijo...

che, el nenito que insiste con lo del edipo, ¿no tiene acaso algo más que aportar sobre las jirafas?, porque por más que vuelva una y otra vez sobre lo mismo, me parece que no habrá puta jirafa a la que esso le importe.

Anónimo dijo...

además dudo que sepa lo que es el edipo, creo que estamos en presencia del clásico pelotudo que aprendió una palabra nueva y la repite porque la primera vez que la dijo sus pelotudos amigos suspiraron un largo

"faaaaaahhh...!!!, lo que sabe carlitos!!!, y yo que lo creía un huequito"

por favor, quien carajo sea, ya no comente nada sobre el edipo ni sobre cosas que desconoce o que sabe de oído... límitese.

Anónimo dijo...

Encima, ahora, histéricos....
Ustedes lo único que leyeron en sus vidas es el manualcito de Freud para principiantes....?
Además, como todo ignorante, sólo proponen la censura y el insulto como respuesta... jajaja Dan pena
Saludos.

pd: lean

maría antonieta dijo...

no te pasaba eso cuando te regalaban un reloj? bah, leo tn poco ultimamente

Anónimo dijo...

Excelente, y se vivia tan bien sin celular, nadie moria, e igual nos manteniamos comunicados.