martes, 4 de septiembre de 2007

Llorar de la risa.

Nunca entendí por qué cuando se ríe mucho se llega hasta a llorar. Dos polos opuestos se juntan en algo que se tilda de natural. ¿Es acaso lo natural la unión de dos polos? De ser así, ¿por qué estamos destinados a buscar lo contrario? ¿A tratar de cobijarnos en uno de los extremos?
Por el sueño, cierro los ojos. Pero no puedo dormir y pienso en la historia. En la mía, en la de un vecino, en la de un par, en la de un país, en la de un siglo... cualquiera sirve. Y en el medio de la noche, puedo encontrarme con lo natural.
Después de una historia cualquiera, sólo llega una frase que se impone ante cualquier otro pensamiento: las más grandes tragedias son provocadas por las más grandes estupideces. Entonces primero río, después lloro, por último entiendo y después de apropiarme de una pequeña porción del todo, pienso que ya es hora de poder dormir.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué buena reflexión, tan buena como todos tus textos...
mfl

LMJ dijo...

Gracias, MFL, al fin me hiciste caso!!!! Este blog es mejor que otros!!!
Ahora entrá al otro que te dije, creo que te hice leer el texto de "la tierra prometida", el de todos los que vuelven de España. AHora hay uno parecido versión tacheros.
Besos y te quiero!

Anónimo dijo...

jajja, yo tb te quiero
mfl